Escenario real
Son las 11 de la mañana de un martes cualquiera.
El teléfono del responsable de contabilidad suena. Es el CEO. Lo sabe porque reconoce la voz, lleva cuatro años escuchándola en reuniones.
“Necesito que hagas una transferencia urgente antes de comer. Te mando el correo ahora mismo con los datos.”
El correo llega. El empleado lo procesa.
La realidad es que el CEO nunca llamó. La voz era sintética y el dominio del correo tenía una letra cambiada.
No fue un ataque sofisticado. Fue puramente ingeniería social. Y funcionó porque ninguna herramienta del mundo bloquea a una persona que decide actuar por voluntad propia.
En HackBlock replicamos exactamente este tipo de ataques. Con tu empresa, tus datos públicos, los nombres reales de los directivos, con las mismas técnicas que usan los atacantes reales.





